Qué pasa si manejas bicicleta en días lluviosos

1. Aprenderás a controlar mejor la bicicleta

Circular bajo la lluvia es más peligroso que montar en condiciones secas por las siguientes razones:
  • El terreno es más resbaladizo por lo que el riesgo de caída será mayor.
  • Las superficies pintadas y las curvas cerradas son como pistas de hielo.
  • Se necesita más tiempo para frenar y es más fácil deslizar hacia afuera, por lo que necesitas frenar antes, con mayor tacto y sensibilidad, evitando frenadas bruscas.
  • Los neumáticos pierden adherencia con mayor facilidad en los giros, esto hará que tengas que mantener tu cuerpo más vertical y que poco a poco y con cuidado puedas ir adaptándote a estos terrenos, evitando movimientos bruscos.

Acostumbrarte a todo esto te dotará de un mejor manejo de tu bicicleta y de una mayor habilidad. Ten en cuenta que cualquiera puede pedalear bajo el sol, pero los ciclistas habilidosos se forjan con la lluvia.
2. Comprobarás la efectividad del material ciclístico

  • Comprobarás si el chubasquero que tienes para la lluvia, lo es realmente y se puede adaptar a tus necesidades.
  • Valorarás la necesidad de unas buenas gafas y un buen casco que eviten gotas en los ojos y que el agua penetre a través del casco.
  • Apreciarás la utilidad de llevar unos buenos reflectores que te doten de alta visibilidad para así evitar situaciones de riesgo.
3. Serás más constante

A menos que vivas en una zona donde la mayor parte del año brilla el sol, los días de lluvia pueden hacer mella en tu tiempo para disfrutar de la bici. Recupera esos días acostumbrándote a pedalear aunque la meteorología no sea la más propicia para ello.
4. Te admirarás y te admirarán

Te sentirás muy satisfecho al ver que puedes superar cualquier obstáculo. Tus amigos y familiares te elogiarán, felicitarán y se sorprenderán de tu capacidad de superación. Y lo más importante, no hay mayor gusto que sentirse bien con uno mismo superándote día a día.

5. Incrementarás tu confianza

Todas las habilidades conseguidas y la sabiduría ganada te darán mayor seguridad cuando te dispongas a montar en bicicleta. Esta seguridad se traducirá tanto dentro como fuera de la bicicleta, porque seamos sinceros: si puedes circular a través de la lluvia o una tormenta, con tu cuerpo y tu mente intactos, ya estarás listo para cualquier eventualidad sobre la bicicleta.
6. Te sentirás como un niño

Esta es unas de las mayores ventajas que tiene salir en bici con lluvia: es muy divertido ir superando los diferentes obstáculos que la lluvia causa en forma de charcos y barro.
7. Circularás en la bicicleta más tranquilo

La gente tiene tendencia a quedarse en casa cuando el tiempo no acompaña. Eso significa que tendrás la carretera, ruta o camino para ti solo. Te darás cuenta de la belleza del paisaje en días lluviosos y el juego de colores que se forman con el telón gris del cielo al fondo. Te preguntarás porque no habrás probado a salir antes con la bicicleta en un día de lluvia.
8. Apreciarás la comodidad de la bicicleta en días cálidos

Apreciarás la sensación de comodidad que supone ir seco encima de la bici, ya que el frío y la sensación de humedad te harán acordarte de días soleados donde no existía ningún agente externo que actuara sobre ti a la hora de pedalear. Eso si, no habrá mayor placer que llegar a la calidez del hogar, una buena ducha y una rica taza de sopa caliente. Eso, acompañado de ropa cómoda te permitirá sentirte orgulloso de haberte enfrentado a los elementos.